ATOL DE PLATANO ESTILO SALVADOREÑO

 Si te gustan las bebidas calientes, esta receta es para vos: fácil, práctica y con pocos ingredientes.


El atole, conocido también como atol en algunas regiones; es una bebida de origen prehispánico consumida en Mesoamérica. Originalmente se preparaba en una cocción dulce de maíz molido en agua, se cocinaba hasta que al final de la cocción quedara una bebida viscosa y que se sirve lo más caliente posible.

Con el tiempo se fue cambiando ingredientes añadiendo frutas como el plátano, que es en esta receta que vamos a preparar hoy, te parece si comenzamos?, vamos a cocinar!.


Ingredientes:

  • 3 plátanos no muy maduros

  • 2 tazas de leche

  • 2 tazas de agua

  • ½ taza de azúcar (al gusto)

  • ½ cucharadita de sal

  • Canela en raja 

Vamos con la preparación:

Empezamos lavando muy bien los plátanos. Les cortamos las puntas y los partimos en dos o tres partes, ¡pero no les quites la cáscara! Esa parte le aporta un sabor especial a nuestro atol.

En una olla, colocamos las 2 tazas de agua y la canela en raja. Añadimos los plátanos, tapamos y dejamos cocinar durante 10 a 15 minutos, o hasta que veas que la cáscara comienza a desprenderse.

Cuando ya estén cocidos, retiramos del fuego y separamos los plátanos del agua. ¡No tires el agua! Reserva porque la vamos a usar más adelante.

Retira la cáscara de los plátanos y colocarlos en la licuadora. Agregá un poco del agua de la cocción, el azúcar, y licua hasta obtener un puré suave y bien integrado.

En la misma olla donde quedó el resto del agua de cocción, agregamos lo que licuamos (no dejes nada en la licuadora, ¡raspá bien! 😂). Añadimos también la leche y la pizca de sal.

Cocinamos a fuego medio, moviendo constantemente para evitar que se pegue. A fuego medio, dejá que se cocine despacito. Cuando hierva, apagamos el fuego y retiramos.




¡Y listo! A disfrutar de este delicioso atol de plátano bien calientito. Es perfecto para esos días de frío o simplemente para revivir los sabores que nos preparaban nuestras abuelas o madrecitas.


Es muy común que la bebida sea condimentada con especias aromáticas (vainilla, canela, anís, azahar, hojas de naranjo, ralladura de limón) y otros saborizantes (chocolate, jugo o pulpa de frutas dulces), para aumentar el gusto por esta bebida.

Tradicionalmente se endulza con piloncillo, azúcar o miel, es cuestión de gustos. También suele prepararse con leche en lugar de agua. En la actualidad, se le puede encontrar con muchos sabores como son: fresa, vainilla, chocolate, guayaba, piña, zarzamora, ciruela, mango, coco, canela, plátanos y nuez.

Hay mucha variedad verdad?


Gracias por visitar Sabores que Viajan.
Espero que esta receta te haya encantado tanto como a mí.
Si la preparas en casa, ¡contame cómo te quedó!
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